La caída de la Manzana de Roma

Ulises Ramírez, nombre que todos los panistas y no panistas conocen

Quienes conocen un poco de la grilla del panismo mexiquense, saben que  algunos grupos han sido hegemónicos en las cuotas de poder dentro del partido, poder que se veía reflejado en la cantidad de militancia que se puede convocar a una elección interna. De este modo, en cada municipio, dependiendo del número de miembros activos con los que simpatizaba cada grupo era proporcional a su capacidad de negociar votos y en consecuencia candidaturas.

Ulises Ramírez, nombre que todos los panistas y no panistas conocen, era hasta hace un tiempo el “mandamás”  y quien tenía el poder casi absoluto del PAN en el Estado de México. Casi todas las candidaturas le pertenecían, municipales, diputaciones, consejerías, etc.

En su peculiar historia, Ramírez Núñez ha sido señalado de vender candidaturas y de acumular una fortuna, tal y como se publicó en una nota de Proceso el 7 de junio de 2013.

Sin embargo, pese a lo que se dijera y dejara de decir, Ulises Ramírez seguía teniendo el poder casi absoluto dentro del PAN. Prueba de lo anterior, es que impulsó en su tiempo a presidentes del Comité Directivo Estatal, tal es el caso de Oscar Sánchez; además de dar el visto bueno a consejerías estatales, nacionales, alcaldías.

Si alguien quería tener alguna candidatura o negociación, tenía que ir a Tlalnepantla, específicamente a “la manzana de Roma”, esa misma que está en Periférico Boulevard Manuel Ávila Camacho, 3041, a dialogar y contar con la venia de Ulises.

Su poder político no era para menos pues Ramírez Núñez llegó a ser parte de los hombres de confianza del extinto Juan Camilo Mouriño en Segob, además de diputado local, federal, alcalde y senador, e incluso presidente de la delegación del Comité del PAN en el Estado de México.

Pero como en toda historia de las dictaduras, la caída de la Manzana de Roma llegó. 

El domingo pasado, los cuatro mil 734 votos, que representan al 25.56 por ciento, que obtuvo Oscar Sánchez para volver a ocupar la dirigencia panista del comité panista mexiquense, dejaron en claro que el poder y la hegemonía de Ramírez Núñez se terminaron. El golpe asestado por Jorge Inzunza fue nada más y nada menos que un 2 a 1 en las urnas.

¿Las causas? El abandono de sus operadores más “cercanos” como Oscar García, Lupita  Mondragón, Anuar Azar, etc., etc.

Pero más allá de las deserciones, fue el golpe que vino de Huixquilucan en franco ascenso y que terminó por romper la hegemonía del que alguna vez fue considerado el grupo Tlalnepantla, el golpe que terminó de derrumbar la Manzana de Roma.

@UlisesjHD



Ulises Hernández

Comunicador especialista en Periodismo Político, columnista, coordinador de Comunicación e Imagen DIF Huixquilucan, editor en Jefe de Imagen & Ajedrez Político.