El adanismo esencialista de la 4T

La lógica de la Cuarta Transformación (4T) es la de un adanismo esencialista, todo lo hecho en el pasado es malo y lo que hoy se propone y se hace es correcto, aunque sea una fórmula obsoleta o un error reiterado. El chiste es el poder y preservarlo y ése está en los votos y no en una auténtica visión de Estado.

En ese adanismo esencialista, desproteger a los diversos sectores económicos no importa, pues siempre los “resguardó la corrupción” y sus programas eran “neoliberales”. Y así, por absurdo que sea el señalamiento, si tiene el mote de “neoliberal” y/o de “corrupto”, dejará de ser una filia o una fobia, para volverse un hilo conductor. Y ante esa necedad sistemática, solamente se salvarán aquellas causas que el "pueblo" salve o que la oposición no abandere.

En esa lógica del adanismo de la 4T, México se volvió la sexta potencia turística en el mundo, sin una política de promoción y sin una fuerte inversión en infraestructura en las diversas regiones del país. Para ellos el desarrollo regional no fue básico para que compitiéramos con otros destinos turísticos en el planeta. Esas políticas no sirvieron de nada y solamente había derroche y corrupción, eran gastos fifís y políticas neoliberales, y por eso la 4T debe descalificarlas y extinguirlas.

Y así, en la lógica del poder que da y quita el pueblo y solamente el pueblo, la 4T pone en riesgo al sector productivo del país, pues el “pueblo sabio” pide becas para sus ninis, que el Estado pague el sueldo de quienes nunca han trabajado y que la Secretaría del Bienestar llene de dádivas todos los hogares del país, en lugar de dotar al sector productivo de herramientas para generar más empleos.

Solamente quienes habían proyectado el NAIM ya en operaciones, entenderán lo que se perdió o se dejó de ganar con su cancelación; pero de que dicha cancelación fue un embate brutal contra el sector turístico, lo fue. Y como ese embate, está el de querer imponer al Tren Maya como el único proyecto de desarrollo del sexenio, cuando no se sabe si es viable económica y ambientalmente y el precio a pagar es el de descuidar el desarrollo de otras regiones.

Hoy hablo del sector turístico de modo enunciativo, no limitativo, pues éste genera una derrama de 21 mil mdd y atrae a 39 millones de visitantes al año; además de aportar el 8.7% del PIB y el 8.6% de los empleos totales en el país (más de 4 millones), y aun así solamente se le ha golpeado y lastimado en esta 4T; pareciese con ganas de aniquilarlo. Un sector que, además, es motor de otros sectores, como el de la construcción o el de los alimentos.

En fin, para ellos nada sirve, en un México que se está descomponiendo.

David Agustín Belgodère
Twitter: @BogusBelgodere


David Agustín Belgodere